El economista Carlos Melconian cuestionó el discurso oficial enfocado únicamente en el equilibrio fiscal, advirtió sobre el deterioro de la clase media y reclamó un plan de crecimiento sustentable a largo plazo.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Carlos Melconian lanzó duras críticas contra la política económica de Javier Milei, asegurando que el país perdió la noción de progreso y desarrollo productivo. - ¿Quiénes están involucrados?
El economista y expresidente del Banco Nación Carlos Melconian, el presidente de la Nación Javier Milei y el equipo del Palacio de Hacienda. - ¿Cuándo ocurrió?
En declaraciones televisivas recientes, al realizar un balance sobre el impacto real del ajuste macroeconómico sobre la población. - ¿Dónde fue?
En los estudios de Todo Noticias (TN) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. - ¿Cómo se produjo?
A través de un análisis donde cuestionó la retórica oficialista centrada exclusivamente en el ancla fiscal y el control de la emisión monetaria sin medidas proactivas para la economía real. - ¿Por qué es importante?
Advirtió que hoy la economía funciona solo para un 15% de la sociedad, mientras la clase media y los sectores asalariados sufren el deterioro del poder adquisitivo. - ¿Qué consecuencias/reclamó?
Exigió discutir un verdadero modelo de país enfocado en recuperar el empleo genuino, reconstruir el crédito bancario y recomponer los salarios familiares.
El debate de fondo: más allá del atril fiscal y la base monetaria
En el marco de un escenario socioeconómico tenso y con indicadores de consumo que no logran encontrar piso, el economista Carlos Melconian reapareció públicamente con fuertes cuestionamientos dirigidos hacia la administración que encabeza el presidente Javier Milei. Durante un análisis transmitido por la señal de noticias, el extitular del Banco de la Nación Argentina apeló a definiciones tajantes para graficar lo que considera un desvío conceptual en la conducción económica nacional: "Se ha perdido el progreso; hay que dejar de fingir demencia".
Para Melconian, la constante prédica oficial basada de manera casi monográfica en no quebrar el superávit de caja y en congelar la liquidez bancaria ha dejado de surtir efecto explicativo frente a las urgencias de los hogares. Desde su óptica, insistir con la intangibilidad del ancla fiscal desde los atriles presidenciales no brinda respuestas al deterioro diario del tejido laboral ni resuelve las asignaturas pendientes del crecimiento.
"Acá tenés a Milei diciendo 'no se puede tocar el equilibrio fiscal, no se puede expandir'. Ya son cuestiones en el atril sobre la base monetaria que no conmueven a nadie", disparó el economista, señalando que los logros técnicos de estabilización sin medidas complementarias de incentivo corren el riesgo de transformarse en un esquema insuficiente para dinamizar la inversión productiva.
Una economía polarizada: el 15% integrado frente al estancamiento
Uno de los puntos más agudos expuestos por Melconian radicó en la asimetría distributiva que genera la política vigente. El especialista subrayó que sostener números fiscales positivos sin tracción de la actividad comercial produce un desacople donde una fracción minoritaria de la población conserva capacidad de acumulación, mientras las mayorías trabajadoras ven pulverizado su margen de maniobra cotidiana.
En este sentido, remarcó con números gráficos la brecha socioeconómica:
- Segmento integrado: Melconian sostuvo de manera tajante que "este es un país donde solo al 15% le va bien, eso está fuera de discusión", aludiendo a los sectores vinculados a rubros extractivos, energéticos o con activos dolarizados fuera del circuito bancario.
- Erosión de las franjas medias: La contracara de esa estabilidad focalizada es la asfixia del 85% restante, compuesto por trabajadores en relación de dependencia, pequeños comerciantes, cuentapropistas y jubilados que deben financiar sus gastos corrientes.
- Ausencia de horizonte: La falta de un sendero previsible para la reactivación frena cualquier decisión de consumo masivo, obligando a las familias a desprenderse de ahorros previos para costear tarifas, salud privada y cuotas escolares.
Según el diagnóstico planteado, reducir la gestión a un mecanismo de cerrojo presupuestario perpetuo sin diseñar estímulos a la oferta termina por consolidar una recesión estructural que neutraliza las virtudes iniciales del freno inflacionario.
Las cuatro preguntas estructurales que no encuentran respuesta
Melconian diferenció lo que definió como parches de caja de las verdaderas políticas de desarrollo de largo plazo. El economista remarcó que las explicaciones sobre si se emite dinero para comprar divisas o si se absorben excedentes financieros mediante instrumentos de deuda omiten las problemáticas neurálgicas que determinan el bienestar de una nación.
En su análisis, enumeró las asignaturas esenciales que el Gobierno continúa eludiendo en su diseño macroeconómico:
- Recomposición salarial: ¿Cómo recomponés el salario real? Sin una recuperación genuina de la capacidad de compra del salario frente a la canasta básica total, el mercado interno carece de combustible para dinamizar al comercio barrial y la pequeña y mediana empresa.
- Creación de empleo: ¿Cómo recuperás el empleo formal? La caída de la demanda interna y el ingreso de productos importados han comenzado a traducirse en cesantías, suspensiones de turnos y cierre de establecimientos fabriles en distintas provincias.
- Reconstrucción del crédito: ¿Cómo reconstruís el crédito bancario para la inversión productiva? Sin apalancamiento financiero accesible a tasas razonables para capital de trabajo y compra de maquinarias, el sector privado no puede modernizarse ni ampliar sus plantas.
- Equilibrio del presupuesto familiar: ¿Cómo vuelve a equilibrar una familia sus cuentas mensuales? El desfasaje entre tarifas dolarizadas y sueldos congelados mantiene en jaque el orden financiero de los hogares, obligándolos a endeudarse para cubrir subsistencias elementales.
"Si vos seguís sin tener una idea de fondo, no vas a salir de la discusión de la base monetaria o de si me obligan a emitir. La cuestión acá se hace mucho más profunda", enfatizó, advirtiendo sobre el riesgo de confundir una herramienta contable transitoria con un proyecto de desarrollo nacional.
El dilema de la clase media y el modelo de país
La intervención de Carlos Melconian sintetiza el descontento que amplios sectores profesionales y empresariales vienen manifestando en torno a la falta de un rumbo productivo integral. La advertencia central gira en torno al destino de la clase media argentina, históricamente el motor de movilidad social y cohesión cultural del país, hoy debilitada por la absorción compulsiva de sus ingresos en costos fijos y servicios regulados.
El economista cerró su planteo demandando una discusión política e institucional que trascienda la confrontación discursiva cotidiana: "Vos ahí atrás no podés quedarte en el parche de saber si emito o si tengo superávit fiscal. Vos, ¿cuál es tu modelo de país? ¿A dónde querés ir? Esas son las cuestiones de fondo que acá no se han siquiera discutido".
Con estas definiciones, el debate económico traslada su foco desde la pizarra financiera de Comodoro Py y el Banco Central hacia el impacto en las fábricas, los mostradores y las economías familiares, abriendo un interrogante abierto sobre la sustentabilidad social del esquema en los próximos meses.
