►Escándalo en Mar del Plata: un policía agredió a una mujer que intentaba denunciar una estafa

Una mujer fue violentada física y verbalmente por un oficial en la Comisaría 16 de Mar del Plata tras exigir que le tomaran una denuncia por el uso indebido del nombre de su comercio.

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Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió? Un subteniente de la policía agredió a una ciudadana que esperaba ser atendida para radicar una denuncia penal.
  • ¿Quiénes son los protagonistas? Teresita, la víctima y comerciante, y un oficial de la Policía Bonaerense con 17 años de antigüedad.
  • ¿Cuándo ocurrió? El hecho trascendió recientemente tras la viralización de las imágenes captadas por la propia víctima en la seccional.
  • ¿Dónde fue? En la Comisaría 16 de la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.
  • ¿Cómo se produjo? Tras una discusión por la negativa del oficial a tomar la denuncia, este reaccionó con insultos, empujones y golpes.
  • ¿Por qué es importante? Revela fallas graves en los protocolos de atención y en el control psicológico del personal policial asignado al público.
  • ¿Qué consecuencias hay? El oficial fue desafectado de la fuerza por tres meses mientras Asuntos Internos avanza con el sumario administrativo.

Violencia institucional en Mar del Plata: El video que estremece a la ciudad

Lo que debía ser un trámite judicial de rutina en la Comisaría 16 de Mar del Plata se transformó en una pesadilla de violencia física y verbal para Teresita, una comerciante local. La mujer se presentó en la dependencia policial con el objetivo de denunciar que personas desconocidas estaban utilizando la dirección y el nombre de su negocio en redes sociales para concretar estafas virtuales. Sin embargo, en lugar de encontrar protección, se topó con la agresión de un uniformado.

El conflicto escaló cuando el oficial a cargo de la atención al público, un subteniente con 17 años de servicio, le manifestó que su reclamo "no constituía un delito penal". Ante la insistencia de la víctima y su advertencia de elevar la queja a la DDI (Dirección Departamental de Investigaciones), el policía reaccionó de forma desmedida, profiriendo insultos irreproducibles y expulsándola violentamente del recinto.

Antecedentes y negligencia: Un oficial sin aptitud psicológica

Uno de los datos más alarmantes que surgieron tras el escándalo es que el agresor ya presentaba antecedentes que cuestionaban su capacidad operativa. Según se informó en el reporte de Telefe Noticias, el oficial había fallado en un examen psicofísico previo, motivo por el cual se le había retirado el arma reglamentaria.

Paradójicamente, la sanción por no estar apto para portar armas consistió en trasladarlo a una de las áreas más sensibles de cualquier comisaría: la atención primaria al público. Expertos en seguridad señalan que colocar a una persona con inestabilidad emocional o antecedentes de violencia en el mostrador de entrada —donde los ciudadanos llegan con altos niveles de ansiedad y desesperación— representa una "negligencia institucional" manifiesta.

  • Falta de sensibilidad: El oficial ignoró el pedido de ayuda de una ciudadana afectada por el ciberdelito.
  • Agresión física: Las imágenes muestran empujones y golpes contra la mujer cuando esta intentó grabar la situación.
  • Abuso de autoridad: El subteniente utilizó su posición y el uniforme para amedrentar a la víctima en lugar de asistirla.

El testimonio de Teresita: "Recibí golpes y maltratos"

En declaraciones posteriores al hecho, la víctima relató con angustia lo vivido: "Me acerco a la comisaría más cercana y en vez de recibir una respuesta, recibí golpes, maltratos verbales y físicos... violencia de género por un uniforme". Teresita destacó que la bronca y el dolor persisten, especialmente al ver que los demás efectivos presentes en la seccional solo intervinieron cuando la situación ya era un escándalo público debido a sus gritos de auxilio.

La mujer se mantuvo firme en el lugar hasta obtener las pruebas necesarias del incidente. "No se fue hasta que le entregaron el video", señalaron los cronistas, destacando la importancia del registro fílmico para que el caso no quedara en la nada o bajo la alfombra de la burocracia policial.

La intervención de Asuntos Internos y el futuro del oficial

Ante la contundencia de las pruebas audiovisuales, el organismo de Asuntos Internos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires tomó cartas en el asunto de manera inmediata. Las medidas tomadas hasta el momento incluyen:

  • Desafectación del servicio: El oficial fue separado de su cargo por un periodo inicial de tres meses.
  • Sumario administrativo: Se inició una investigación profunda para determinar si corresponde la exoneración definitiva de la fuerza.
  • Investigación judicial: El caso podría derivar en cargos penales por lesiones y abuso de autoridad.

La preocupación principal de la comunidad marplatense ahora radica en si este efectivo volverá a funciones públicas una vez cumplida la suspensión. La desprotección que sintió la víctima es el reflejo de una problemática mayor: la falta de controles efectivos sobre quiénes portan el uniforme y quiénes tienen la responsabilidad de recibir a los ciudadanos en sus momentos de mayor vulnerabilidad.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: Telefe Noticias  

 

►Escándalo en Mar del Plata: un policía agredió a una mujer que intentaba denunciar una estafa

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Una mujer fue violentada física y verbalmente por un oficial en la Comisaría 16 de Mar del Plata tras exigir que le tomaran una denuncia por el uso indebido del nombre de su comercio.

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  • ¿Qué sucedió? Un subteniente de la policía agredió a una ciudadana que esperaba ser atendida para radicar una denuncia penal.
  • ¿Quiénes son los protagonistas? Teresita, la víctima y comerciante, y un oficial de la Policía Bonaerense con 17 años de antigüedad.
  • ¿Cuándo ocurrió? El hecho trascendió recientemente tras la viralización de las imágenes captadas por la propia víctima en la seccional.
  • ¿Dónde fue? En la Comisaría 16 de la ciudad de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.
  • ¿Cómo se produjo? Tras una discusión por la negativa del oficial a tomar la denuncia, este reaccionó con insultos, empujones y golpes.
  • ¿Por qué es importante? Revela fallas graves en los protocolos de atención y en el control psicológico del personal policial asignado al público.
  • ¿Qué consecuencias hay? El oficial fue desafectado de la fuerza por tres meses mientras Asuntos Internos avanza con el sumario administrativo.

Violencia institucional en Mar del Plata: El video que estremece a la ciudad

Lo que debía ser un trámite judicial de rutina en la Comisaría 16 de Mar del Plata se transformó en una pesadilla de violencia física y verbal para Teresita, una comerciante local. La mujer se presentó en la dependencia policial con el objetivo de denunciar que personas desconocidas estaban utilizando la dirección y el nombre de su negocio en redes sociales para concretar estafas virtuales. Sin embargo, en lugar de encontrar protección, se topó con la agresión de un uniformado.

El conflicto escaló cuando el oficial a cargo de la atención al público, un subteniente con 17 años de servicio, le manifestó que su reclamo "no constituía un delito penal". Ante la insistencia de la víctima y su advertencia de elevar la queja a la DDI (Dirección Departamental de Investigaciones), el policía reaccionó de forma desmedida, profiriendo insultos irreproducibles y expulsándola violentamente del recinto.

Antecedentes y negligencia: Un oficial sin aptitud psicológica

Uno de los datos más alarmantes que surgieron tras el escándalo es que el agresor ya presentaba antecedentes que cuestionaban su capacidad operativa. Según se informó en el reporte de Telefe Noticias, el oficial había fallado en un examen psicofísico previo, motivo por el cual se le había retirado el arma reglamentaria.

Paradójicamente, la sanción por no estar apto para portar armas consistió en trasladarlo a una de las áreas más sensibles de cualquier comisaría: la atención primaria al público. Expertos en seguridad señalan que colocar a una persona con inestabilidad emocional o antecedentes de violencia en el mostrador de entrada —donde los ciudadanos llegan con altos niveles de ansiedad y desesperación— representa una "negligencia institucional" manifiesta.

  • Falta de sensibilidad: El oficial ignoró el pedido de ayuda de una ciudadana afectada por el ciberdelito.
  • Agresión física: Las imágenes muestran empujones y golpes contra la mujer cuando esta intentó grabar la situación.
  • Abuso de autoridad: El subteniente utilizó su posición y el uniforme para amedrentar a la víctima en lugar de asistirla.

El testimonio de Teresita: "Recibí golpes y maltratos"

En declaraciones posteriores al hecho, la víctima relató con angustia lo vivido: "Me acerco a la comisaría más cercana y en vez de recibir una respuesta, recibí golpes, maltratos verbales y físicos... violencia de género por un uniforme". Teresita destacó que la bronca y el dolor persisten, especialmente al ver que los demás efectivos presentes en la seccional solo intervinieron cuando la situación ya era un escándalo público debido a sus gritos de auxilio.

La mujer se mantuvo firme en el lugar hasta obtener las pruebas necesarias del incidente. "No se fue hasta que le entregaron el video", señalaron los cronistas, destacando la importancia del registro fílmico para que el caso no quedara en la nada o bajo la alfombra de la burocracia policial.

La intervención de Asuntos Internos y el futuro del oficial

Ante la contundencia de las pruebas audiovisuales, el organismo de Asuntos Internos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires tomó cartas en el asunto de manera inmediata. Las medidas tomadas hasta el momento incluyen:

  • Desafectación del servicio: El oficial fue separado de su cargo por un periodo inicial de tres meses.
  • Sumario administrativo: Se inició una investigación profunda para determinar si corresponde la exoneración definitiva de la fuerza.
  • Investigación judicial: El caso podría derivar en cargos penales por lesiones y abuso de autoridad.

La preocupación principal de la comunidad marplatense ahora radica en si este efectivo volverá a funciones públicas una vez cumplida la suspensión. La desprotección que sintió la víctima es el reflejo de una problemática mayor: la falta de controles efectivos sobre quiénes portan el uniforme y quiénes tienen la responsabilidad de recibir a los ciudadanos en sus momentos de mayor vulnerabilidad.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: Telefe Noticias