Frente al alarmante deterioro de las Rutas Nacionales 22 y 151, Vialidad Nacional anunció el envío de 5.000 toneladas de asfalto para obras urgentes de bacheo, tras reiteradas quejas por daños mecánicos en vehículos.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Vialidad Nacional destinó 5.000 toneladas de asfalto para reparar las alarmantes deformaciones y pozos en las rutas nacionales 22 y 151. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Conductores, comisionistas, vecinos del Alto Valle y autoridades de Vialidad Nacional. - ¿Cuándo ocurrió?
El anuncio y los constantes reclamos sociales tomaron fuerza esta semana, con inicio de obras previsto para la semana próxima. - ¿Dónde fue?
En los tramos críticos de la Ruta Nacional 22 (especialmente a la altura del kilómetro 1192, entre Guerrico y Allen) y la Ruta Nacional 151. - ¿Cómo se produjo?
La falta prolongada de mantenimiento preventivo generó cráteres en el pavimento que provocaron la rotura de cubiertas y llantas en más de una docena de vehículos por jornada. - ¿Por qué es importante?
Son corredores viales neurálgicos para la producción, el comercio y el transporte de pasajeros en toda la región del Alto Valle. - ¿Qué consecuencias/investigación hay?
Se ejecutarán tareas intensivas de bacheo y reparación asfáltica para amortiguar el peligro inminente de siniestros viales.
El estado crítico de la calzada moviliza a la comunidad del Alto Valle
La transitabilidad en las arterias viales más importantes del Alto Valle de Río Negro ha alcanzado un límite crítico. Durante las últimas semanas, el malestar de miles de usuarios que recorren a diario las Rutas Nacionales 22 y 151 ha derivado en un clamor generalizado impulsado por conductores particulares, comisionistas, transportistas de carga y autoridades locales. Las pésimas condiciones de la cinta asfáltica no solo generan demoras significativas en los tiempos de viaje, sino que han transformado el trayecto en una trampa constante para los sistemas de suspensión, llantas y neumáticos de los vehículos.
Uno de los puntos de mayor peligrosidad se ha registrado de manera puntual sobre la Ruta Nacional 22, en las inmediaciones del kilómetro 1192, en el tramo comprendido entre la localidad de Guerrico y la ciudad de Allen. En este sector, la presencia de deformaciones profundas y baches de gran magnitud provocó que, en una sola jornada nocturna, más de diez automóviles sufrieran la rotura instantánea de sus ruedas, quedando varados a la vera de la calzada sin visibilidad adecuada y expuestos a posibles colisiones en cadena.
Respuesta oficial: Anuncio de 5.000 toneladas de asfalto para tareas urgentes
Ante el incremento sostenido de las denuncias públicas y el riesgo inminente de accidentes graves, Vialidad Nacional confirmó una intervención prioritaria en los tramos más afectados. Según la información oficial emitida por el organismo, se dispondrán 5.000 toneladas de mezcla asfáltica destinadas a tareas intensivas de reparación, bacheo y reacondicionamiento de la carpeta de rodamiento tanto en la Ruta 22 como en la Ruta 151.
Se anticipó que las cuadrillas de operarios y la maquinaria pesada comenzarán las labores operativas durante la próxima semana en los sectores catalogados como de alta peligrosidad. No obstante, los usuarios de la ruta han manifestado reserva respecto al alcance de los trabajos, señalando que las tareas de bacheo superficial representan soluciones temporales si no se encara un plan integral de repavimentación y reconstrucción estructural de la calzada.
Testimonios en primera persona: El drama diario de los conductores
El malestar de los usuarios refleja una realidad compartida por quienes dependen del transporte vial para llevar a cabo sus actividades laborales. Las impresiones recogidas en el lugar sintetizan la frustración de la comunidad regional:
- Comisionistas y trabajadores itinerantes: "No se puede transitar, es un estado lamentable. Recorro la región de manera permanente y ninguna ruta está en condiciones aceptables. No se le da prioridad a una vía nacional estratégica por donde pasa el motor productivo de la zona", expresó un trabajador que transita diariamente entre Villa Regina y localidades aledañas.
- Usuarios frecuentes de la Ruta 151: "Es urgente que arreglen la 151. Viajar por ahí es un peligro constante. Ojalá cumplan con los plazos y terminen los tramos pautados porque la situación no da para más", manifestó otra conductora afectada.
- Víctimas de los pozos en la calzada: "Romper una rueda en el medio de la noche es algo que le está pasando a decenas de vecinos todos los días. Un desastre total que representa un gasto económico enorme e imprevisto", coincidieron automovilistas damnificados a la altura de Allen.
Sectores afectados y puntos de mayor peligro
Las fallas en la calzada presentan características heterogéneas pero igualmente peligrosas en los distintos tramos trazados a lo largo del valle:
- Ruta Nacional 22 (Kilómetro 1192): Grietas longitudinales, ahuellamiento severo y pozos con bordes filosos que provocan reventones instantáneos de neumáticos, especialmente en horarios nocturnos o con visibilidad reducida por neblina.
- Ruta Nacional 151: Desprendimiento del material de rodadura, falta de señalización horizontal y ausencia de banquinas consolidadas en extensos trayectos, lo que dificulta las maniobras de esquive ante imprevistos.
- Nodos urbanos intermunicipales: Tránsito pesado constante acoplado al flujo vehicular urbano, lo que acelera el deterioro del asfalto recién colocado si no se aplican especificaciones técnicas acordes al tonelaje soportado.
Impacto económico y exigencias de solución integral
Además de la amenaza directa a la seguridad vial, el deterioro de las rutas genera un impacto económico directo en la economía familiar y de las empresas de transporte. El costo de reposición de neumáticos, reparación de llantas y arreglo de trenes delanteros representa sumas elevadas que deben ser afrontadas por los automovilistas. A esto se suma el retraso logístico en el traslado de mercaderías e insumos esenciales para las economías regionales.
Las comunidades del Alto Valle demandan que la intervención anunciada por Vialidad Nacional no se limite a paliativos de emergencia, sino que abra paso a una inversión continua que garantice infraestructura segura, moderna y duradera para el desarrollo de la Patagonia norte.
