Expertos analizan el fenómeno "Therian", donde personas se identifican con rasgos animales. Mientras crece en Argentina y llega al Chaco, psicoterapeutas explican la delgada línea entre la pertenencia y la patología.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió? El movimiento "Therian" se ha popularizado en Argentina, llegando a convocar encuentros en provincias como Chaco.
- ¿Quiénes son los protagonistas? Principalmente adolescentes y jóvenes que sienten una identificación subjetiva con identidades animales.
- ¿Cuándo ocurrió? Aunque el movimiento surgió en los años 90, ha tenido un fuerte resurgimiento mediático y social en febrero de 2026.
- ¿Dónde fue? La tendencia es nacional, con convocatorias recientes reportadas en Resistencia, Chaco, y casos polémicos en Córdoba.
- ¿Cómo se define? Etimológicamente viene del griego "therios" (animal) y "anthropos" (humano), refiriéndose a personas que asumen aspectos de identidad animal.
- ¿Por qué es importante? Abre un debate sobre los procesos de identidad en la adolescencia y los límites de la desconexión con la realidad.
- ¿Qué consecuencias hay? Especialistas sugieren vigilancia si la conducta afecta la noción de realidad o deriva en comportamientos violentos hacia terceros.
El fenómeno Therian: Entre la búsqueda de identidad y la preocupación social
Una nueva tendencia ha desembarcado en la República Argentina, generando curiosidad y, en algunos casos, alarma entre los padres y educadores. Se trata del movimiento Therian (o terianismo), una subcultura donde los individuos —en su mayoría adolescentes— manifiestan una profunda identificación con animales. En una reciente entrevista con el psicoterapeuta Mario Aro Almerico, se exploraron los alcances de esta práctica que ya registra convocatorias en la ciudad de Resistencia, Chaco.
A diferencia de otras tribus urbanas, los "Therians" no solo utilizan accesorios o disfraces (como ocurre en el cosplay), sino que afirman sentir una conexión interna y subjetiva con la esencia de un animal específico. Según el licenciado Almerico, este proceso suele estar vinculado a la construcción de la identidad en una etapa donde la adolescencia se ha extendido significativamente, llegando en ocasiones hasta los 30 años.
¿Moda pasajera o riesgo para la salud mental?
El especialista destaca que, en la mayoría de los casos, los jóvenes mantienen una clara noción de realidad. Saben que poseen un cuerpo humano y funcionan normalmente en su vida cotidiana, utilizando la identidad animal como una forma lúdica de expresión o pertenencia a un grupo de pares. Sin embargo, la preocupación surge cuando se cruza la línea hacia la desatención de la realidad social y física.
- Aspecto simbólico: La elección del animal (un lobo, un felino, un ave) suele representar rasgos que el joven busca fortalecer, como la autonomía, la pertenencia a una "manada" o la independencia.
- Comparación histórica: Se los vincula con movimientos previos como los floggers o los emos, que también buscaban refugio en identidades grupales durante procesos difíciles de crecimiento.
- Señales de alerta: Se debe prestar atención cuando la vivencia subjetiva afecta la conducta de manera extraña o agresiva, lo cual podría indicar procesos psicopatológicos subyacentes.
"El terianismo es un modo de vivencia subjetiva que no suele estar disociado de la realidad; la persona sabe que es un ser humano", aclaró el psicoterapeuta en la entrevista [03:28]. No obstante, mencionó que conductas riesgosas para sí mismos o para terceros requieren una evaluación clínica inmediata.
Casos polémicos en el país
La controversia ha crecido debido a incidentes aislados pero preocupantes. En Córdoba, se reportó una denuncia donde una persona identificada como Therian habría atacado y mordido a una niña. También se han difundido videos de individuos enfrentándose a perros en la vía pública. Estos ejemplos son los que, según los expertos, marcan el punto donde la "moda" se convierte en un problema de salud mental o seguridad pública [05:13].
En el Chaco, la reciente convocatoria en Resistencia pone de manifiesto la necesidad de diálogo familiar. Los conductores del segmento recordaron que pertenecer a tribus urbanas es algo común en la juventud, pero instaron a los padres a observar los detalles: si el comportamiento es inofensivo y lúdico, forma parte del desarrollo; si hay agresividad o pérdida de contacto con el entorno, es momento de intervenir [08:23].
Finalmente, el análisis subraya que el animal elegido actúa como una representación simbólica de aspectos de la personalidad que aún no han terminado de constituirse, permitiendo al adolescente transitar su camino hacia una identidad más firme y autónoma.
