Una pareja trans de Corrientes enfrenta la posible anulación de su matrimonio religioso, denunciando una doble vara moral y defendiendo su fe frente a la burocracia eclesiástica.

Lectura exprés
- ¿Qué sucedió? El Arzobispado de Corrientes habría decidido anular el matrimonio religioso de una pareja trans.
- ¿Quiénes son los protagonistas? Solange Ayala e Isaías Díaz Núñez, una pareja de militantes por los derechos trans y fieles católicos.
- ¿Cuándo ocurrió? La noticia trascendió en febrero de 2026, tras la celebración del sacramento semanas atrás.
- ¿Dónde fue? En una parroquia de la ciudad de Corrientes, Argentina.
- ¿Cómo se produjo la supuesta anulación? A través de un informe del Arzobispado, aunque la pareja aún no fue notificada oficialmente.
- ¿Por qué es importante? Abre un debate sobre la inclusión en la Iglesia y la supuesta "doble moral" en la aplicación del derecho canónico.
- ¿Qué postura tiene la pareja? Aseguran que su fe sigue intacta y que una bendición espiritual no se anula con un trámite administrativo.
Un compromiso bajo la mirada de la fe: La unión de Solange e Isaías
La historia de amor entre Solange Ayala e Isaías Díaz Núñez parecía haber alcanzado su punto más alto con la celebración de su matrimonio en una parroquia de la ciudad de Corrientes. Sin embargo, lo que para ellos fue un acto de entrega espiritual y cumplimiento de un sueño personal, se transformó rápidamente en el centro de una tormenta mediática y eclesiástica. La pareja, que profesa la fe católica de manera activa, decidió formalizar su unión ante la Iglesia tras encontrar una comunidad de "puertas abiertas" que parecía seguir la línea de amor y misericordia predicada por el Papa Francisco.
Solange relató que el proceso para acceder al sacramento fue idéntico al de cualquier otro fiel. "Hicimos todos los pasos como cualquier persona que se quiere casar y obtener el sacramento del matrimonio", explicó la protagonista en una reciente entrevista. La decisión de casarse no fue tomada a la ligera; Isaías, oriundo de un pequeño pueblo de Misiones, es un practicante ferviente que encontró en la parroquia correntina un refugio espiritual tras mudarse a la provincia. Ambos entendían que el sacerdote local tenía una apertura amplia hacia la población trans, basando su pastoral en el acompañamiento y el afecto.
El silencio oficial y la incertidumbre judicial
A pesar de la trascendencia que tomó el caso en medios nacionales, la pareja denuncia una situación de desamparo administrativo. Hasta el momento, ninguna autoridad del Arzobispado de Corrientes se ha comunicado de manera oficial con Solange o Isaías para informarles sobre el estado legal de su matrimonio. La información sobre la supuesta anulación proviene de informes difundidos por la propia institución días después de la ceremonia, cuando la noticia del casamiento tomó estado público y generó reacciones internas dentro de la curia.
Para la pareja, esta falta de notificación formal es un signo de irregularidad. Solange asegura que en caso de confirmarse la nulidad, pedirán explicaciones técnicas y canónicas, ya que consideran que no han violado ninguna norma del Derecho Canónico. "Si se anula, para nosotros es solamente un trámite burocrático... no creo que haya forma de anular una bendición a través de un papel", sentenció Solange, diferenciando claramente el rito espiritual de la normativa administrativa que hoy los pone en el ojo de la tormenta.
Denuncia de "doble vara" en la institución eclesiástica
Uno de los puntos más críticos de la defensa de la pareja reside en lo que Solange denomina una "doble moral" dentro de ciertos sectores de la Iglesia. Durante su intervención, cuestionó por qué se pone el foco en una unión basada en el amor mientras se permiten otras situaciones que contradicen los valores cristianos. "Conozco personas casadas, varones por sobre todo, que deben la cuota alimentaria o ejercen violencia de género y aún así siguen yendo a la iglesia y manteniendo su estatus matrimonial", denunció.
Según la visión de la pareja, la presión para anular la unión no proviene necesariamente de las figuras centrales del Arzobispado, a quienes Solange describe como personas capaces de escuchar, sino de grupos moralistas externos que ejercen presión social. La militante trans destacó que la fe va mucho más allá de un sacramento encasillado y que el problema reside en ciertos actores que utilizan la religión para segregar en lugar de incluir, especialmente en una sociedad tradicional como la correntina.
La vigencia de la bendición espiritual
A pesar de la posibilidad de que su vínculo legal ante la Iglesia sea disuelto, Solange e Isaías aseguran que su fe permanece intacta. "El problema no es con la iglesia como institución, sino por ciertos actores que están dentro", aclaró Solange. Para ellos, el momento vivido frente al altar fue una noche de amor rodeada de afectos, y ese recuerdo espiritual prevalece sobre cualquier decisión que pueda tomarse en los tribunales eclesiásticos de Corrientes.
Por último, Solange expresó su deseo de mantener un diálogo directo con el Arzobispo de Corrientes, a quien considera una persona abierta a la escucha debido a su trabajo previo con poblaciones vulnerables y personas con consumos problemáticos. Mientras tanto, la pareja continúa su vida cotidiana y religiosa, sosteniendo que su matrimonio fue celebrado desde el amor y que ninguna resolución administrativa podrá borrar la unión que, ante sus ojos y los de su comunidad, ya fue bendecida.

