Desde Nueva York, Javier Milei aseguró que al país le "salen dólares por las orejas" gracias al superávit comercial y energético, planteando un insólito dilema de política monetaria e inflación.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
El presidente Javier Milei sostuvo que la economía real experimenta una inédita superabundancia de divisas. - ¿Quiénes son los protagonistas?
El mandatario Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo durante su gira por los Estados Unidos. - ¿Cuándo ocurrió?
En septiembre de 2026, tras su participación en foros y reuniones en Nueva York. - ¿Dónde fue?
En la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, durante un contacto con medios de prensa. - ¿Cómo se produjo?
Al responder sobre el flujo cambiario, argumentó que el saldo comercial compensa la escasez del mercado financiero. - ¿Por qué es importante?
Porque plantea un escenario de exceso de divisas que contrasta con la tensión cambiaria y las reservas netas. - ¿Qué consecuencias/investigación hay?
Abrió un intenso debate técnico sobre el dilema del Banco Central entre comprar divisas o contener la inflación.
Declaraciones de alto impacto en Nueva York
En el marco de su agenda internacional desarrollada en la ciudad de Nueva York, el presidente Javier Milei volvió a instalar una controversia económica de primera magnitud al referirse a la situación cambiaria y externa de la República Argentina. Acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo, el jefe de Estado ensayó una particular lectura sobre el flujo de divisas que ingresa al territorio nacional.
Frente a las consultas periodísticas vinculadas a la disponibilidad de reservas internacionales y a las restricciones que aún persisten en las plazas financieras, el mandatario apeló a una llamativa metáfora para describir el momento macroeconómico del país: "Hoy nuestro problema es que los dólares nos salen por las orejas". La frase, expresada en las inmediaciones de los centros corporativos de Manhattan, no tardó en suscitar repercusiones inmediatas tanto en la prensa especializada como en el arco opositor y los despachos de análisis bursátil.
Cifras del comercio exterior y el vuelco del saldo energético
El argumento central desplegado por Milei para sostener su afirmación descansa en la evolución de las cuentas reales y el balance del intercambio de mercancías. Según su estimación, el superávit de la balanza comercial proyectado para el corriente ejercicio se ubicará en torno a los 25.000 millones de dólares, consolidando una marcada recuperación del saldo de bienes.
En ese contexto, el líder libertario hizo hincapié en el giro estructural registrado en la matriz hidrocarburífera argentina, destacando una transformación sustancial en los números de exportación e importación de combustibles[cite: 2]:
- Reversión del déficit sectorial: Señaló que el país logró dejar atrás un rojo comercial energético de 5.000 millones de dólares registrado en años previos.
- Superávit proyectado: Estimó que la balanza energética alcanzará durante este año un saldo favorable de 10.000 millones de dólares o más, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta y la infraestructura de transporte.
- Economía real versus mercado financiero: Aseguró que los dólares que no se observan en las ventanillas financieras están presentes con holgura en el circuito de la economía productiva y exportadora.
El dilema monetario: absorción, inflación y tasas de interés
Más allá de ponderar los números positivos del comercio exterior, el propio Presidente reconoció los complejos desafíos que semejante volumen de ingresos representa para la conducción del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según sus palabras, el equipo gubernamental enfrenta una disyuntiva monetaria de difícil calibración técnica.
Milei explicó que una intervención masiva de la autoridad monetaria para comprar todo el flujo excedente de billetes verdes podría derivar en una emisión desmedida de pesos: "Si compramos tantos dólares se nos escapa la tasa de inflación". Como contrapartida, advirtió sobre las dificultades de la vía alternativa: "Y si los esterilizamos, se nos escapa la tasa de interés". De este modo, describió un escenario técnico en el que la supuesta abundancia de divisas condiciona la política de estabilización de precios y el costo del crédito en el mercado local.
Contrapunto con la realidad cambiaria y las reservas netas
Pese al optimismo exhibido por el mandatario en territorio estadounidense, diversos consultores y economistas remarcaron la distancia existente entre los discursos oficiales y la situación cotidiana de las reservas netas del Banco Central. Aunque las exportaciones energéticas y agroindustriales aportaron ingresos significativos, los analistas recuerdan que el país aún debe afrontar cuantiosos compromisos de deuda externa con organismos multilaterales y acreedores privados.
Asimismo, los sectores productivos y pequeñas y medianas empresas continúan señalando las dificultades que impone el esquema cambiario para el acceso fluido a insumos importados y el pago de servicios profesionales al exterior. El contraste entre la declaración de una "superabundancia de dólares" y la cautela con la que el propio Gobierno administra las reservas refleja las tensiones de un programa económico que busca consolidar el equilibrio fiscal mientras lidia con la fragilidad monetaria de fondo.




