Dos expolicías chaqueños pactaron condenas de tres años en suspenso mediante juicio abreviado en la Justicia Federal, reconociendo su rol como nexos entre uniformados y bandas narco en el robo de cocaína.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Dos de los acusados en la causa "narcopolicías" obtuvieron la libertad tras acordar una condena de 3 años de prisión en suspenso mediante juicio abreviado. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Dos exefectivos de la Policía del Chaco imputados como nexos directos con redes de narcotráfico, el Ministerio Público Fiscal y el Tribunal Oral Federal. - ¿Cuándo ocurrió?
La audiencia judicial definitoria se celebró durante la mañana del jueves 24 de septiembre de 2026. - ¿Dónde fue?
En los estrados del fuero de la Justicia Federal de Resistencia, en relación a hechos originados en el polígono de Colonia Benítez. - ¿Cómo se produjo?
Los imputados admitieron formalmente su culpabilidad en el marco del acuerdo penal, lo que permitió reducir la expectativa de pena y habilitar su inmediata excarcelación. - ¿Por qué es importante?
Porque la Fiscalía Federal solicitaba inicialmente 8 años de prisión efectiva y su confesión complica la situación procesal de los restantes uniformados detenidos. - ¿Qué consecuencias e investigación hay?
Ambos quedaron exonerados definitivamente de la fuerza de seguridad, mientras otros 8 expolicías continúan detenidos y procesados camino a juicio oral.

Resolución en el fuero federal de Resistencia
En el marco de uno de los expedientes de mayor repercusión institucional en la provincia del Chaco, la Justicia Federal de Resistencia convalidó un trascendental acuerdo de juicio abreviado. Durante la mañana del jueves 24 de septiembre de 2026, dos exefectivos policiales procesados en la denominada causa de los "narcopolicías" formalizaron su admisión de responsabilidad penal y recuperaron de forma inmediata su libertad tras permanecer detenidos bajo prisión preventiva.
La resolución judicial generó fuerte impacto en el ámbito de la seguridad pública debido al contraste entre las pretensiones punitivas iniciales y el resultado definitivo del proceso. Mientras el Ministerio Público Fiscal sostenía originalmente un pedido de condena cercano a los 8 años de prisión de cumplimiento efectivo por delitos vinculados a infracciones a la Ley Nacional de Estupefacientes (Ley 23.737), el convenio rubricado entre la fiscalía de juicio y las defensas técnicas fijó finalmente una sanción de 3 años de prisión en suspenso, calificación legal que habilita la inmediata excarcelación bajo pautas de conducta.
El instituto procesal del juicio abreviado impone como exigencia ineludible que los acusados admitan expresa e incondicionalmente la comisión material de los hechos delictivos endilgados a cambio de pactar un monto punitivo menor, evitando así la instancia de debate oral y público ante el tribunal colegiado.
El origen del caso: los 9 kilos de cocaína en Colonia Benítez
Para comprender la trama que derivó en la intervención de la Justicia Federal es indispensable remitirse al génesis de la investigación criminal. El escándalo se desató tras un procedimiento oficial de quema e incineración de cargamentos de estupefacientes secuestrados, llevado a cabo en las instalaciones del polígono de tiro policial emplazado en la localidad de Colonia Benítez.
Auditorías posteriores y arqueos de control detectaron un faltante alarmante: la sustracción ilegal de aproximadamente 9 kilogramos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, cargamento que debía haber sido destruido en los hornos pirolíticos. Aquella maniobra motivó el allanamiento urgente de dependencias oficiales y el arresto inicial de una primera célula de uniformados sospechados de vulnerar la cadena de custodia estatal.
Posteriormente, a raíz de exhaustivas pericias tecnológicas y el entrecruzamiento de llamadas y mensajería de teléfonos celulares incautados, los peritos forenses identificaron a un segundo grupo operativo. Dicho grupo fue interceptado en las inmediaciones de la zona fabril de la capital chaqueña (frente a la ex fábrica textil La Fabril), sector donde operaban los dos individuos que recientemente suscribieron la condena condicional.
El rol de "nexos" entre la fuerza y el narcomenudeo
De acuerdo con la plataforma fáctica expuesta por la parte acusadora, el rol de los dos expolicías excarcelados no era meramente accesorio. Las probanzas documentadas en el expediente federal los sindicaban como organizadores clave y eslabones de contacto directo entre los agentes policiales infieles de la provincia del Chaco y las estructuras delictivas dedicadas a la comercialización y al narcomenudeo en el Gran Resistencia y localidades aledañas.
La mecánica consistía en desviar la droga sustraída de los depósitos judiciales y de los operativos antidroga para reinsertarla en el mercado ilegal regional. Al rubricar el acuerdo abreviado, los expolicías reconocieron judicialmente haber formado parte de este circuito clandestino de provisión.
Especialistas del fuero penal advierten que la confesión formal de los coordinadores genera un efecto dominó procesal para el resto de la causa, ya que confirma la existencia de la red delictiva interna y debilita de modo sustantivo los argumentos defensivos de aquellos uniformados que aún niegan su participación en la maniobra.
Situación administrativa y el destino de los demás procesados
Pese a que ambos acusados abandonaron las dependencias de encierro tras notificarse de la sentencia homologada, su situación dentro de las filas policiales quedó sellada de manera irreversible en el plano institucional:
- Exoneración definitiva: Ambos sujetos fueron formalmente expulsados y dados de baja de la Policía del Chaco, quedando inhabilitados de manera perpetua para reincorporarse a cualquier escalafón o repartición de las fuerzas de seguridad provinciales y nacionales.
- Reglas de conducta: Para conservar la libertad condicional, deberán fijar domicilio procesal estricto, someterse periódicamente al patronato de liberados, abstenerse del uso de sustancias y no cometer nuevos ilícitos bajo apercibimiento de revocación inmediata del beneficio.
- Ocho uniformados aún tras las rejas: La causa principal no se encuentra cerrada; actualmente permanecen ocho efectivos policiales detenidos con prisión preventiva rigurosa, a la espera del inicio del juicio oral plenario donde responderán por delitos de asociación ilícita, malversación de caudales públicos y tráfico de estupefacientes agravado.
El Tribunal Oral Federal continuará en las próximas semanas con el cronograma de audiencias previas y el ofrecimiento de pruebas para elevar a debate final a los restantes miembros de la cúpula policial encausada.



