El presidente Javier Milei recibió un doctorado honoris causa en Perú, donde denunció supuestos intentos de golpe de Estado en Argentina y atacó duramente a la prensa, calificando a los periodistas como "sicarios del mal".
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
El presidente Javier Milei pronunció un encendido discurso al recibir un doctorado honoris causa en una universidad de Perú. - ¿Quiénes son los protagonistas?
El mandatario argentino Javier Milei y el periodista Marcelo Longobardi, quien criticó duramente las declaraciones oficiales. - ¿Qué denunció el Presidente?
Afirmó que sufrió siete intentos de juicio político, alertó sobre intentos de golpe de Estado y denunció que sembraron el "terror en las calles". - ¿Qué dijo sobre los medios de comunicación?
Calificó a los periodistas de "corruptos" y "sicarios del mal", acusándolos de trabajar junto a empresarios prebendarios para hacer fracasar al país. - ¿Cuál fue la respuesta de Longobardi?
El periodista desmintió que haya existido terror en las calles o intentos de golpe, calificando la constante narrativa presidencial de victimización como "inverosímil" y "ridícula".
El polémico discurso en la Universidad San Martín de Porres
El presidente de la Nación, Javier Milei, volvió a ser el centro de la escena internacional tras su reciente visita a Perú. En esta ocasión, el mandatario fue galardonado por la Universidad San Martín de Porres, institución académica que tomó la decisión de otorgarle un doctorado honoris causa en reconocimiento a su figura[cite: 1]. Sin embargo, más allá del premio y el prestigio académico que esto supone, lo que realmente captó la atención pública y mediática fueron las contundentes declaraciones que emitió durante su discurso.
En el estrado de la universidad peruana, el jefe de Estado argentino aprovechó la oportunidad para lanzar duras advertencias sobre la situación política interna de la Argentina. Según detalló en su alocución, su administración ha sido blanco de constantes ataques institucionales. Milei aseguró frente al auditorio que se han perpetrado intentos de golpe de estado en el país sudamericano y afirmó que ya contabiliza siete intentos de juicio político en su contra desde que asumió el poder[cite: 1].
Sumado a esto, el presidente describió un escenario social de extrema gravedad, asegurando que sus detractores se han dedicado a sembrar el "terror en las calles"[cite: 1]. Estas afirmaciones, que pintan un panorama de profunda inestabilidad y asedio constante contra la investidura presidencial, generaron inmediatas repercusiones en el ámbito periodístico y político de la Argentina, polarizando aún más el debate público.
La respuesta de Marcelo Longobardi: desmintiendo el "terror"
Las fuertes declaraciones de Javier Milei no pasaron desapercibidas para la prensa nacional. Uno de los comunicadores que salió al cruce de estas afirmaciones fue el reconocido periodista Marcelo Longobardi, quien dedicó su espacio editorial para analizar y refutar los dichos del presidente[cite: 1]. Con un tono crítico, Longobardi cuestionó frontalmente la veracidad de las acusaciones vertidas en el país andino.
Respecto a la denuncia sobre los intentos de derrocamiento, Longobardi fue tajante al expresar: "habló de los intentos de golpe de estado en Argentina, lo cual no es cierto"[cite: 1]. El periodista argumentó que, si bien existen tensiones políticas, calificar los sucesos recientes como golpes de Estado es una exageración que no se condice con la realidad institucional del país.
Asimismo, Longobardi abordó la afirmación presidencial sobre el supuesto "terror en las calles". El comunicador reconoció que han existido protestas y manifestaciones públicas —un fenómeno que, destacó, lamentablemente es común en muchas partes del mundo— pero trazó una línea clara entre el derecho a la manifestación ciudadana y el caos generalizado. "Que haya sembrado el terror en las calles, yo personalmente no lo vi", sentenció el conductor, desestimando la narrativa de terror urbano esgrimida por Milei ante la audiencia académica internacional[cite: 1].
El duro ataque a la prensa: "Sicarios del mal"
Otro de los puntos más álgidos del discurso del presidente Milei fue su renovado y virulento ataque contra los medios de comunicación y los profesionales de prensa. Lejos de apaciguar su histórica confrontación con el sector periodístico, el mandatario elevó el tono de sus críticas utilizando términos de extrema severidad.
Durante su presentación académica, Milei no dudó en calificar a los periodistas de manera generalizada como "sicarios" y, yendo un paso más allá en su retórica, los definió específicamente como "sicarios del mal"[cite: 1]. Esta categorización coloca a los trabajadores de prensa en un lugar de agresión premeditada, según la óptica del líder libertario.
En su exposición, el presidente agrupó a la prensa con otros sectores a los que considera responsables de los males del país. Aseguró que los medios de comunicación y los "periodistas corruptos profesionales" actuaron en connivencia con lo que él denomina "empresaurios prebendarios"[cite: 1]. Según la visión expuesta por Milei, esta alianza de actores políticos, económicos y mediáticos trabajó activamente en las sombras para lograr que "todo volara por los aires" en la República Argentina[cite: 1].
- Acusaciones de golpismo: El presidente sostiene firmemente que existe un accionar sistemático para desestabilizar a su administración mediante la herramienta del juicio político[cite: 1].
- Descalificación sistemática: La utilización de términos como "sicarios" y "corruptos profesionales" busca cuestionar el rol crítico del periodismo tradicional[cite: 1].
- El argumento del respaldo en las urnas: Milei justificó el fracaso de estos supuestos ataques destituyentes basándose en el contundente respaldo popular, recordando ante el auditorio que triunfaron en las elecciones con una relación de "41 a 24"[cite: 1].
El análisis sobre la victimización presidencial
Para Marcelo Longobardi, la insistencia del primer mandatario en este tipo de enunciados representa un problema de credibilidad para la propia investidura. Tras repasar detalladamente las declaraciones efectuadas en Perú, el periodista reflexionó sobre la postura que adopta Javier Milei de manera constante frente al debate público.
Longobardi señaló con preocupación que el mandatario se encuentra "todo el tiempo con esta cantinela inverosímil"[cite: 1]. Según el análisis del comunicador, esta repetición sistemática de denuncias sobre complots oscuros, presuntos intentos de destitución ("que me quieren voltear") y graves insultos hacia quienes emiten críticas ("que son unos hijos de su madre"), termina desgastando la autoridad de la palabra presidencial[cite: 1].
En su conclusión final sobre este nuevo episodio mediático, Longobardi fue sumamente crítico al evaluar el impacto a largo plazo de esta estrategia discursiva basada en la confrontación permanente. Según el periodista, al sostener esta narrativa de victimización de forma ininterrumpida, llega un momento ineludible en el que la postura del presidente de la Nación simplemente "se vuelve ridícula"[cite: 1].

