Micaela Morales, una joven chaqueña residente en España, denunció amenazas y acoso tras ser vinculada erróneamente por un canal de TV ecuatoriano con el entorno de un líder criminal asesinado.

Lectura exprés
- ¿Qué sucedió? La argentina Micaela Morales fue víctima de un error periodístico que la vinculó con la narcocultura en Ecuador.
- ¿Quiénes están involucrados? Micaela Morales (víctima), el canal de televisión Ecuavisa y usuarios de redes sociales que la hostigaron.
- ¿Cómo se produjo el error? El canal utilizó fotos y el perfil de Instagram de Micaela confundiéndola con una homónima relacionada a un narco.
- ¿Dónde ocurrió? El impacto mediático fue en Ecuador, pero Micaela vive en España y su familia es de Chaco, Argentina.
- ¿Qué consecuencias tuvo? La joven recibió amenazas de muerte, insultos constantes y sufrió una crisis emocional profunda.
- ¿Hubo rectificación? El canal Ecuavisa emitió un comunicado oficial pidiendo disculpas públicas y reconociendo la negligencia.
- ¿Qué sigue ahora? La víctima inició acciones legales desde el consulado argentino en España por daños y perjuicios a su imagen.
El impacto devastador de una "Fake News" institucional
Lo que comenzó como una confusión en redes sociales terminó convirtiéndose en una pesadilla de escala internacional para Micaela Morales, una joven oriunda de la provincia del Chaco que reside actualmente en España. Su nombre y su imagen fueron utilizados por un medio de comunicación nacional de Ecuador para ilustrar un reportaje sobre la narcocultura, vinculándola directamente con un criminal asesinado en enero de este año.
La víctima relató a través de un video desgarrador cómo su vida se vio alterada por completo. "No soy la mujer que está vinculada a la persona que asesinaron en Ecuador", afirmó con contundencia. El único nexo entre ambas mujeres es una coincidencia nominal: comparten el mismo nombre y la misma nacionalidad. Sin embargo, este dato superficial fue suficiente para que la producción periodística del canal Ecuavisa tomara sus fotografías personales de Instagram y las exhibiera en horario central ante millones de espectadores.
Micaela explicó que nunca ha visitado Ecuador ni ha tenido vínculos con personas de ese país. Sin embargo, la exposición mediática desató una ola de odio digital. Ciudadanos ecuatorianos, creyendo que se trataba de la mujer involucrada en el crimen organizado, comenzaron a enviarle mensajes con amenazas de muerte y comentarios cargados de violencia. "Sentí que mi vida se venía abajo, llanto, desesperación y miedo", confesó la joven.
La negligencia periodística y la falta de respuesta
El calvario de Micaela se agravó cuando intentó comunicarse con el medio responsable para solicitar una rectificación. Según su testimonio, al enterarse del error por el aviso de un usuario de Instagram, intentó contactar al canal y a uno de sus periodistas de manera privada, pero la respuesta fue el bloqueo inmediato en las redes sociales. Esta actitud defensiva del medio prolongó la angustia de la joven y de su familia en el Chaco, quienes vivían la situación con impotencia a la distancia.
Fue gracias a la intervención de otros periodistas, como Anderson Boscán y Mónica Velázquez, que la verdadera historia de Micaela salió a la luz. Solo cuando el caso tomó relevancia y se evidenció el error de procedimiento, el canal Ecuavisa decidió emitir una disculpa pública en su noticiero.
- Error de graficación: El medio admitió haber utilizado el perfil de Instagram de una persona ajena a los hechos.
- Reconocimiento ético: En su comunicado, el canal reconoció que prevalecen los derechos de las personas ante las deficiencias informativas.
- Disculpas públicas: El locutor oficial del medio lamentó el daño causado a la ciudadana argentina y a su audiencia.
Acciones legales y el debate sobre la responsabilidad en redes
A pesar de las disculpas, el daño moral y psicológico ya está hecho. Micaela Morales acudió al Consulado Argentino en España para iniciar acciones legales formales. Desde el ámbito jurídico, se analiza la posibilidad de una demanda millonaria por daños y perjuicios. Especialistas en comunicación señalan que el hecho de que una imagen sea pública en una red social no otorga el derecho a un medio de comunicación para utilizarla sin autorización, y mucho menos para asociarla a un delito.
"Hasta dónde llega el daño que se le hace a una persona por la falta de chequeo de la información", cuestionaron desde el entorno de la cadena NG Federal en Chaco, quienes se solidarizaron con su comprovinciana. La irresponsabilidad de no verificar una identidad homónima puso en riesgo la integridad física de una persona inocente en un contexto tan sensible como el del narcotráfico.
Este caso pone de manifiesto la peligrosidad de la narcocultura cuando se cruza con el periodismo sensacionalista y la falta de rigor. Mientras Micaela intenta recuperar su tranquilidad en Barcelona, el debate sobre la legislación de imágenes en redes sociales y la responsabilidad civil de los medios de comunicación vuelve a estar en el centro de la escena. La joven chaqueña dejó claro que, aunque el canal se haya retractado, el estigma y el miedo que sufrió difícilmente se borrarán con una breve lectura de disculpas en un noticiero.

