Puerto Vilelas sufre una emergencia extrema por la furiosa crecida del río Paraná. Vecinos y Defensa Civil relevan daños en viviendas y rescatan pertenencias en medio de una corriente inusual.
Una emergencia inédita en la región
La localidad chaqueña de Puerto Vilelas atraviesa horas críticas debido a un fenómeno hídrico de gran magnitud impulsado por el río Paraná. Lo que habitualmente se presentaba como un ingreso menor de agua en los caminos se transformó en un verdadero río de gran correntada, afectando de lleno a sectores residenciales y parajes como Tres Bocas y Cinco Bocas.
El desborde hídrico sorprendió a los habitantes por la velocidad y fuerza del caudal, comparado por los propios cronistas y vecinos con saltos de agua de la provincia de Misiones. Las corrientes golpean con virulencia contra las paredes de las viviendas, arrastrando a su paso rejas, muebles, electrodomésticos y elementos estructurales.
Testimonios y despliegue oficial
Durante una recorrida en vivo, el subsecretario de Defensa Civil de la Provincia, Gustavo Santos, junto a equipos operativos y bomberos voluntarios, constataron la gravedad del escenario. Las autoridades confirmaron que la crecida responde al caudal masivo proveniente de las altas precipitaciones registradas en Brasil y Paraguay.
- Afectación estructural: El agua impacta directamente sobre los cimientos y paredes de viviendas precarias y de material.
- Asistencia en terreno: Equipos de emergencia ingresan con canobotes a zonas donde la correntada lo permite para acercar asistencia médica y medicamentos.
- Coordinación municipal: Se solicita a los vecinos reportar las necesidades a través de las áreas de protección civil de cada municipio.
El dilema de los vecinos: resguardar el hogar y los animales
A pesar de la recomendación de evacuación preventiva, muchos pobladores optaron por permanecer en los techos o en construcciones elevadas de la zona para cuidar animales de granja, perros y pertenencias que no alcanzaron a trasladar. Testimonio de ello dio Aldo, un vecino del lugar, quien remarcó que en sus años de residencia jamás había visto una crecida de semejantes características.
Las previsiones oficiales indican que el nivel del agua experimentará fluctuaciones en los próximos días, dependiendo estrictamente de la evolución meteorológica en las altas cuencas internacionales. Mientras tanto, los centros de monitoreo provincial continúan evaluando los daños y asistiendo de forma permanente a las familias damnificadas.




