La Policía del Chaco interceptó dos camionetas de alta gama robadas en Buenos Aires tras una cinematográfica persecución con disparos en Ruta 11. Hay dos detenidos y buscan prófugos en el monte.
Lectura exprés
- ¿Qué sucedió?
Se desató una doble persecución policial con disparos a las cubiertas para neutralizar dos camionetas de alta gama sustraídas. - ¿Quiénes son los protagonistas?
Integrantes de una banda formoseña, efectivos de Patrulla Fluvial, Caminera, Investigaciones y un cabo de franco de Basail. - ¿Cuándo ocurrió?
Durante la mañana de este lunes, tras detectarse el ingreso de los rodados al territorio provincial. - ¿Dónde fue?
Sobre la Ruta Nacional 11, extendiéndose en dos tramos: uno hasta La Leonesa y otro en la zona de María Sara (kilómetro 975). - ¿Cómo se produjo?
Los sospechosos evadieron controles; un vehículo fue cercado a tiros y en el otro los ocupantes saltaron en marcha hacia el monte. - ¿Por qué es importante?
Desarticula una operatoria de tráfico de vehículos robados en Buenos Aires destinados a bandas de narcotráfico regional. - ¿Qué consecuencias e investigación hay?
Hay dos detenidos oriundos de Formosa, dos rodados secuestrados y un intenso rastrillaje cerrojo en zona rural.
Doble operativo cerrojo y extrema tensión en las rutas chaqueñas
Una jornada de máxima tensión se vivió sobre la Ruta Nacional 11 a partir de un despliegue cerrojo coordinado por diversas divisiones de la Policía del Chaco. Todo comenzó alrededor de las 9:00 de la mañana, cuando las fuerzas de seguridad recibieron la alerta temprana sobre el ingreso al territorio provincial de dos camionetas Toyota Hilux de última generación con pedido de secuestro activo por robo en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Al advertir la presencia de retenes a la altura de Ruta 11 y Canal Quijano, los conductores de ambos rodados ejecutaron peligrosas maniobras evasivas y dividieron su rumbo en sentidos opuestos, iniciando dos persecuciones paralelas que abarcaron sectores urbanos del sur de Resistencia, caminos rurales y rutas nacionales.
Maniobras a alta velocidad y disparos hacia los neumáticos
El primer vehículo, una Toyota Hilux color negro, ingresó inicialmente a la zona sur de Resistencia desplazándose de forma temeraria entre las arterias barriales. Posteriormente, retomó por avenida Soberanía Nacional con dirección norte hacia Margarita Belén, evadiendo el puesto de control caminero del kilómetro 1041.
Ante el inminente peligro para terceros, móviles de la Patrulla Fluvial y de Investigaciones montaron un seguimiento milimétrico. En un tramo despejado de la calzada, el subcomisario a cargo efectuó disparos dirigidos con precisión hacia los neumáticos traseros de la camioneta en fuga. Tras un leve roce táctico efectuado por el patrullero, el vehículo realizó un trompo y terminó desestabilizado sobre la banquina en inmediaciones de La Leonesa, donde fueron reducidos y demorados dos hombres mayores de edad oriundos de la provincia de Formosa.
Dramático escape en María Sara: saltaron de la camioneta en movimiento
Simultáneamente, el segundo rodado, una Toyota Hilux blanca, giró en "U" regresando en sentido sur hacia la localidad de Basail. Al llegar a la altura del kilómetro 975 de la Ruta 11, en cercanías al predio de disposición de residuos de María Sara, los sospechosos protagonizaron una maniobra extrema al verse acorralados por personal de la Policía Rural.
Los dos ocupantes aminoraron parcialmente la marcha, abrieron ambas puertas y se arrojaron del vehículo en movimiento para escapar a la carrera hacia una zona de campos y montes espesos. La camioneta continuó su desplazamiento sin conductor a lo largo de unos 60 a 70 metros sobre la cinta asfáltica hasta descender a la cuneta, en una situación que afortunadamente no provocó colisiones frontales con otros automovilistas que transitaban por la traza nacional.
La decidida intervención de un cabo primero que regresaba de franco
El procedimiento en la zona sur contó con la providencial intervención del cabo primero Luciano De Martín, numerario de la Comisaría de Basail, quien se encontraba de franco de servicio transitando de regreso hacia su localidad. Al notar el desplazamiento a más de 100 kilómetros por hora y las maniobras en zigzag, no dudó en sumarse al seguimiento.
El efectivo relató los momentos críticos vividos durante el procedimiento en el terreno:
- El escape a campo traviesa: Los prófugos descendieron portando bolsas medianas en sus manos y vestidos con camperas deportivas para camuflarse en la vegetación.
- Acción inmediata: El suboficial detuvo su marcha, extrajo su arma reglamentaria y alertó a los mandos de su unidad para iniciar la persecución a pie por el interior del predio rural.
- Condiciones del terreno: Las tareas de rastreo se vieron dificultadas por la acumulación de barro y agua en los esteros linderos tras las recientes lluvias.
Intenso rastrillaje con perros rastreadores y caballería
Bajo la supervisión directa en el terreno del Jefe de la Policía del Chaco, Comisario General Fernando Romero, y la cúpula policial, se desplegó un operativo cerrojo terrestre para dar con el paradero de los dos evadidos. El dispositivo incluye personal de la División Canes, Policía Rural montada a caballo y brigadas de Investigaciones.
Desde la institución se emitió un alerta preventiva a productores agropecuarios, puesteros y lugareños del departamento San Fernando para no brindar asilo ni asistencia a personas desconocidas en caminos rurales, advirtiendo que los sujetos podrían encontrarse armados.
El nexo con redes de contrabando y narcotráfico
Las autoridades policiales confirmaron que la camioneta blanca poseía pedido de secuestro por haber sido robada recientemente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mientras que la camioneta negra había sido sustraída durante el fin de semana en jurisdicción bonaerense. Ninguno de los dos habitáculos contenía cargamentos ilícitos al momento de la requisa con canes adiestrados.
La principal hipótesis de los investigadores apunta a una organización criminal interprovincial que sustrae vehículos utilitarios de gran porte en el centro del país para trasladarlos hacia la frontera norte. Una vez en territorio formoseño, este tipo de unidades suelen ser comercializadas a bajo costo a estructuras vinculadas al narcotráfico y al contrabando, que las acondicionan mecánicamente para el transporte de estupefacientes por caminos secundarios.


