►Robo, una rata y roturas: la odisea que dejó sin agua al Gran Resistencia

Una insólita seguidilla de hechos, que incluyó desde la rotura de un caño obsoleto hasta un delincuente electrocutado y el sabotaje de un roedor en tableros eléctricos, paralizó el suministro de agua en el Gran Resistencia.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    El Gran Resistencia sufrió cortes de agua prolongados debido a roturas estructurales, fallas mecánicas, un grave intento de robo y la intromisión de un roedor en las plantas de SAMEEP.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    El personal operativo de SAMEEP y SECHEP, un delincuente prófugo con lesiones eléctricas tras el robo, y miles de usuarios afectados en diversas localidades.
  • ¿Cuándo y dónde ocurrió?
    Fue una serie de eventos desarrollados ininterrumpidamente desde el pasado martes hasta la madrugada de este lunes, con epicentros críticos en las instalaciones de Barranqueras y la cisterna de Villa Monona.
  • ¿Cómo se produjo el mayor apagón del servicio?
    Un intento de robo de piezas de cobre en los tableros de la Planta 3 provocó una tremenda explosión que dejó sin energía a cuatro plantas potabilizadoras en simultáneo.
  • ¿Cuándo se soluciona el faltante?
    Las autoridades confirmaron que, tras las reparaciones de urgencia, el suministro de agua potable se irá restableciendo de manera paulatina hacia la tarde-noche de este lunes.
  • ¿Cuál es el problema de fondo?
    Una severa y prolongada falta de inversión de gestiones anteriores, que dejó operando a las plantas con equipamientos y bombas que superan largamente su vida útil.

Una "tormenta perfecta" sobre el sistema de agua potable

El suministro de agua potable es un pilar fundamental e irremplazable para el desarrollo y el bienestar de cualquier comunidad urbana. Sin embargo, durante los últimos días, los habitantes del área metropolitana del Gran Resistencia han sido testigos y principales damnificados de una inusual serie de eventos desafortunados que, combinados de manera casi inverosímil, conformaron una verdadera "tormenta perfecta" sobre la infraestructura de servicios públicos. Desde roturas de cañerías vetustas hasta fallas mecánicas de gran envergadura, a lo que se sumó un gravísimo hecho de vandalismo y el insólito cortocircuito provocado por un animal salvaje, las plantas potabilizadoras de la región se vieron sometidas a un nivel de paralización sostenida. Estos incidentes, desatados de manera sucesiva a lo largo de casi una semana, expusieron no solo las vulnerabilidades contingentes del sistema de red, sino también las profundas carencias estructurales heredadas tras años de desinversión y falta de mantenimiento preventivo adecuado.

El inicio del colapso: caños con medio siglo de antigüedad

La extensa odisea hídrica comenzó a gestarse el pasado día martes en la localidad portuaria de Barranqueras. En el marco de una serie de obras públicas que se estaban ejecutando en la zona de la Diagonal Las Piedras, se produjo la rotura de un importantísimo caño matriz de hierro de 450 milímetros de diámetro. Este incidente, que a simple vista podría parecer un contratiempo rutinario en el ámbito del saneamiento urbano, reveló de inmediato una problemática de fondo mucho más compleja: la pieza dañada formaba parte de una red con más de 50 años de antigüedad. Al tratarse de tecnología e infraestructura obsoleta, los operarios se encontraron con enormes dificultades técnicas y logísticas para conseguir los repuestos, juntas y piezas metálicas necesarias para realizar el empalme correspondientes. Esta primera rotura afectó de manera directa e inmediata la presión domiciliaria de importantes sectores, particularmente los barrios de María Cristina, La Toma y gran parte de La Loma. Tras intensas y prolongadas jornadas de labor bajo presión, el personal técnico logró resolver la fisura y rehabilitar este segmento recién hacia el mediodía del viernes.

Fallas de bombeo y el desafío mecánico en Villa Monona

Cuando parecía que el sistema general comenzaba a recuperar su ansiado equilibrio, un nuevo revés golpeó fuertemente la operatividad de las plantas. El día sábado por la mañana, los equipos de monitoreo detectaron un desperfecto electromecánico severo en una de las bombas de impulsión principales ubicadas en la cisterna estratégica de Villa Monona. La situación se volvió crítica rápidamente porque la cisterna comenzó a registrar pérdidas de agua y rebalses continuos. ¿El motivo principal? La salida de servicio de esta bomba vital generaba que el volumen de agua cruda y tratada que ingresaba de manera constante desde la línea de producción superara ampliamente la capacidad de evacuación de la planta, generando un cuello de botella hidráulico que impedía sostener el servicio.

Ante esta contingencia imprevista, los equipos de mantenimiento tuvieron que proceder con el desarme total del enorme equipo averiado para intentar ensamblar y poner en marcha, contra reloj, una bomba de respaldo. Tratándose de maquinaria industrial de gran porte, este procedimiento demanda maniobras de extrema precisión y un trabajo sumamente cuidadoso que insume una gran cantidad de horas hombre. Este arduo proceso mecánico es el responsable primario de gran parte de la demora en la normalización de la presión en las redes domiciliarias de las localidades vecinas.

Domingo de vandalismo extremo: apagón, explosión y un prófugo

El punto de máxima tensión e indignación en esta seguidilla de incidentes se vivió el domingo a las 14:00 horas, cuando el factor humano, en su faceta delictiva, entró en escena. En pleno mediodía, un delincuente logró vulnerar la seguridad perimetral e ingresar a las instalaciones con el claro objetivo de sustraer cables y piezas de cobre de los tableros de media tensión que alimentan de energía a la Planta 3 de producción, ubicada en la histórica toma del río en Barranqueras. El robo de metales, una modalidad criminal que genera daños incalculables en la región, tuvo en esta ocasión consecuencias francamente catastróficas.

La manipulación imprudente y forzada de estos sistemas eléctricos de alta complejidad por parte del intruso provocó un arco eléctrico masivo y una violenta explosión. El saldo inmediato fue devastador: la salida de servicio total y simultánea de las cuatro plantas potabilizadoras que abastecen a todo el Gran Resistencia, dejándolas completamente a oscuras y fuera de línea durante más de una hora. El personal de guardia, alertado por el fuerte estruendo de la explosión, acudió rápidamente al sector vulnerado y se encontró cara a cara con el sujeto. El individuo presentaba lesiones físicas visibles producto de la fuerte descarga eléctrica que acababa de recibir. Sin embargo, haciendo gala de reflejos desesperados, el ladrón logró salir por sus propios medios del predio y, según los testimonios, se refugió momentáneamente en una vivienda de las inmediaciones. Las fuerzas policiales de la provincia se encuentran abocadas a una intensa búsqueda para dar con su paradero y llevarlo ante la justicia.

Para poder encender nuevamente los motores y reanudar el bombeo tras semejante siniestro, fue necesaria la intervención de urgencia de cuadrillas especializadas de SECHEP (Servicios Energéticos del Chaco), quienes debieron realizar un minucioso protocolo de revisión integral de los tableros para garantizar las condiciones de seguridad industrial y evitar nuevos accidentes antes de volver a energizar las gigantescas plantas.

El factor impredecible: el sabotaje roedor de la madrugada

Como si todo lo relatado hasta aquí no fuera castigo suficiente para un sistema ya colapsado, la madrugada de este día lunes deparaba una última sorpresa casi cómica si no fuera por sus graves consecuencias. Alrededor de las 04:00 de la mañana, un roedor de cuatro patas logró escurrirse y filtrarse en uno de los delicados tableros de comando automático que regulan la captación de agua cruda directamente desde el río. La simple presencia física del animal entre los contactores de alta tensión generó un nuevo cortocircuito fulminante que paralizó por enésima vez el sector de toma de agua. Los operarios, exhaustos por las reparaciones del fin de semana, intervinieron velozmente y lograron reemplazar los componentes dañados, reanudando este circuito específico recién hacia las 08:00 de la mañana de hoy.

Lamentablemente, la acumulación cronológica de parates operativos (el caño roto, la bomba averiada, el corte general de luz por la explosión y finalmente el cortocircuito animal) provocó una caída sin precedentes en las reservas generales de las cisternas. Esto impactó de lleno, dejando sin una gota de agua a vastas zonas densamente pobladas como el barrio La Liguria y toda la localidad de Puerto Vilelas.

La raíz del problema: años de desidia y desinversión estructural

Más allá de la peculiaridad casi cinematográfica y la indiscutible mala fortuna de estos incidentes de corto plazo, las actuales autoridades han sido muy tajantes al señalar a la verdadera responsable de la extrema fragilidad del servicio público. En declaraciones recientes a la prensa, el vocal de la empresa SAMEEP, Jonathan Roa, fue contundente al describir el paupérrimo estado técnico e instrumental en el que se encontró la compañía. "Nosotros nos encontramos con una empresa donde la bomba más nueva tenía un poco más de 8 años. La verdad que la falta de inversión que hubo en los últimos años es muy, muy grave", aseguró el directivo provincial.

Esta falta absoluta de previsión a lo largo del tiempo ha llevado a que la actual gestión deba lidiar cotidianamente con equipos que han superado con creces su ciclo de vida recomendado. "Estos equipamientos antiguos ya tienen muchas horas de trabajo y van a empezar a presentar fallas mecánicas a medida que pase el tiempo, y cada vez van a ser más frecuentes", advirtió el funcionario. Su diagnóstico deja en evidencia que la red actual se encuentra trabajando permanentemente al límite del colapso, sosteniéndose más por el esfuerzo operario que por la fiabilidad tecnológica.

Como parte de un plan de choque, el actual directorio de la empresa ya ha concretado la compra y la consecuente instalación de cuatro modernas bombas de impulsión. Estas unidades vitales se han distribuido estratégicamente en nodos críticos, ubicándose en la Cisterna Central y la Cisterna Sur de Resistencia, sumando también refuerzos operativos en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña y en Villa Ángela. A esto se añade un dato histórico: después de 40 años de uso ininterrumpido, recién en este periodo se reemplazó la estructura principal de la Cisterna Central.

Hacia una solución definitiva con el Segundo Acueducto

A pesar del agobiante y crítico panorama de las últimas jornadas, las perspectivas a mediano plazo buscan torcer este destino. La clave definitiva para erradicar los recurrentes faltantes de caudal en el área metropolitana y garantizar la llegada del agua al caluroso interior chaqueño, pasa ineludiblemente por la finalización del esperado Segundo Acueducto.

Las autoridades explicaron que, una vez que este sistema esté cien por ciento operativo, se logrará canalizar un caudal monumental de agua hacia el suroeste provincial. Esta maniobra maestra permitirá aliviar de inmediato la carga del Primer Acueducto. Ese volumen de agua que ya no deberá viajar tantos kilómetros hacia el interior, quedará íntegramente disponible para ser redistribuido de manera eficiente y con fuerte presión en todos los barrios del Gran Resistencia.

Un logro clave destacado en medio de esta crisis es que el Ejecutivo provincial consiguió gestionar recientemente las inyecciones de capital nacional requeridas para concluir la megaobra. Lo fundamental de estas gestiones es que las inversiones serán costeadas por el Estado Nacional, evitando así seguir hundiendo económicamente a la provincia, que en el pasado ya había contraído deudas millonarias por esta misma obra sin llegar a completarla. Mientras los proyectos avanzan, las autoridades confirmaron llevar alivio a la población afirmando que, tras los innumerables sobresaltos de esta semana, el suministro de agua se irá normalizando lenta pero sostenidamente a partir de esta tarde y noche de lunes.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: NOTICIERO 9 OFICIAL - CANAL 9 CHACO  
►Robo, una rata y roturas: la odisea que dejó sin agua al Gran Resistencia

►Robo, una rata y roturas: la odisea que dejó sin agua al Gran Resistencia

►Robo, una rata y roturas: la odisea que dejó sin agua al Gran Resistencia

Una insólita seguidilla de hechos, que incluyó desde la rotura de un caño obsoleto hasta un delincuente electrocutado y el sabotaje de un roedor en tableros eléctricos, paralizó el suministro de agua en el Gran Resistencia.

Lectura exprés

  • ¿Qué sucedió?
    El Gran Resistencia sufrió cortes de agua prolongados debido a roturas estructurales, fallas mecánicas, un grave intento de robo y la intromisión de un roedor en las plantas de SAMEEP.
  • ¿Quiénes son los protagonistas?
    El personal operativo de SAMEEP y SECHEP, un delincuente prófugo con lesiones eléctricas tras el robo, y miles de usuarios afectados en diversas localidades.
  • ¿Cuándo y dónde ocurrió?
    Fue una serie de eventos desarrollados ininterrumpidamente desde el pasado martes hasta la madrugada de este lunes, con epicentros críticos en las instalaciones de Barranqueras y la cisterna de Villa Monona.
  • ¿Cómo se produjo el mayor apagón del servicio?
    Un intento de robo de piezas de cobre en los tableros de la Planta 3 provocó una tremenda explosión que dejó sin energía a cuatro plantas potabilizadoras en simultáneo.
  • ¿Cuándo se soluciona el faltante?
    Las autoridades confirmaron que, tras las reparaciones de urgencia, el suministro de agua potable se irá restableciendo de manera paulatina hacia la tarde-noche de este lunes.
  • ¿Cuál es el problema de fondo?
    Una severa y prolongada falta de inversión de gestiones anteriores, que dejó operando a las plantas con equipamientos y bombas que superan largamente su vida útil.

Una "tormenta perfecta" sobre el sistema de agua potable

El suministro de agua potable es un pilar fundamental e irremplazable para el desarrollo y el bienestar de cualquier comunidad urbana. Sin embargo, durante los últimos días, los habitantes del área metropolitana del Gran Resistencia han sido testigos y principales damnificados de una inusual serie de eventos desafortunados que, combinados de manera casi inverosímil, conformaron una verdadera "tormenta perfecta" sobre la infraestructura de servicios públicos. Desde roturas de cañerías vetustas hasta fallas mecánicas de gran envergadura, a lo que se sumó un gravísimo hecho de vandalismo y el insólito cortocircuito provocado por un animal salvaje, las plantas potabilizadoras de la región se vieron sometidas a un nivel de paralización sostenida. Estos incidentes, desatados de manera sucesiva a lo largo de casi una semana, expusieron no solo las vulnerabilidades contingentes del sistema de red, sino también las profundas carencias estructurales heredadas tras años de desinversión y falta de mantenimiento preventivo adecuado.

El inicio del colapso: caños con medio siglo de antigüedad

La extensa odisea hídrica comenzó a gestarse el pasado día martes en la localidad portuaria de Barranqueras. En el marco de una serie de obras públicas que se estaban ejecutando en la zona de la Diagonal Las Piedras, se produjo la rotura de un importantísimo caño matriz de hierro de 450 milímetros de diámetro. Este incidente, que a simple vista podría parecer un contratiempo rutinario en el ámbito del saneamiento urbano, reveló de inmediato una problemática de fondo mucho más compleja: la pieza dañada formaba parte de una red con más de 50 años de antigüedad. Al tratarse de tecnología e infraestructura obsoleta, los operarios se encontraron con enormes dificultades técnicas y logísticas para conseguir los repuestos, juntas y piezas metálicas necesarias para realizar el empalme correspondientes. Esta primera rotura afectó de manera directa e inmediata la presión domiciliaria de importantes sectores, particularmente los barrios de María Cristina, La Toma y gran parte de La Loma. Tras intensas y prolongadas jornadas de labor bajo presión, el personal técnico logró resolver la fisura y rehabilitar este segmento recién hacia el mediodía del viernes.

Fallas de bombeo y el desafío mecánico en Villa Monona

Cuando parecía que el sistema general comenzaba a recuperar su ansiado equilibrio, un nuevo revés golpeó fuertemente la operatividad de las plantas. El día sábado por la mañana, los equipos de monitoreo detectaron un desperfecto electromecánico severo en una de las bombas de impulsión principales ubicadas en la cisterna estratégica de Villa Monona. La situación se volvió crítica rápidamente porque la cisterna comenzó a registrar pérdidas de agua y rebalses continuos. ¿El motivo principal? La salida de servicio de esta bomba vital generaba que el volumen de agua cruda y tratada que ingresaba de manera constante desde la línea de producción superara ampliamente la capacidad de evacuación de la planta, generando un cuello de botella hidráulico que impedía sostener el servicio.

Ante esta contingencia imprevista, los equipos de mantenimiento tuvieron que proceder con el desarme total del enorme equipo averiado para intentar ensamblar y poner en marcha, contra reloj, una bomba de respaldo. Tratándose de maquinaria industrial de gran porte, este procedimiento demanda maniobras de extrema precisión y un trabajo sumamente cuidadoso que insume una gran cantidad de horas hombre. Este arduo proceso mecánico es el responsable primario de gran parte de la demora en la normalización de la presión en las redes domiciliarias de las localidades vecinas.

Domingo de vandalismo extremo: apagón, explosión y un prófugo

El punto de máxima tensión e indignación en esta seguidilla de incidentes se vivió el domingo a las 14:00 horas, cuando el factor humano, en su faceta delictiva, entró en escena. En pleno mediodía, un delincuente logró vulnerar la seguridad perimetral e ingresar a las instalaciones con el claro objetivo de sustraer cables y piezas de cobre de los tableros de media tensión que alimentan de energía a la Planta 3 de producción, ubicada en la histórica toma del río en Barranqueras. El robo de metales, una modalidad criminal que genera daños incalculables en la región, tuvo en esta ocasión consecuencias francamente catastróficas.

La manipulación imprudente y forzada de estos sistemas eléctricos de alta complejidad por parte del intruso provocó un arco eléctrico masivo y una violenta explosión. El saldo inmediato fue devastador: la salida de servicio total y simultánea de las cuatro plantas potabilizadoras que abastecen a todo el Gran Resistencia, dejándolas completamente a oscuras y fuera de línea durante más de una hora. El personal de guardia, alertado por el fuerte estruendo de la explosión, acudió rápidamente al sector vulnerado y se encontró cara a cara con el sujeto. El individuo presentaba lesiones físicas visibles producto de la fuerte descarga eléctrica que acababa de recibir. Sin embargo, haciendo gala de reflejos desesperados, el ladrón logró salir por sus propios medios del predio y, según los testimonios, se refugió momentáneamente en una vivienda de las inmediaciones. Las fuerzas policiales de la provincia se encuentran abocadas a una intensa búsqueda para dar con su paradero y llevarlo ante la justicia.

Para poder encender nuevamente los motores y reanudar el bombeo tras semejante siniestro, fue necesaria la intervención de urgencia de cuadrillas especializadas de SECHEP (Servicios Energéticos del Chaco), quienes debieron realizar un minucioso protocolo de revisión integral de los tableros para garantizar las condiciones de seguridad industrial y evitar nuevos accidentes antes de volver a energizar las gigantescas plantas.

El factor impredecible: el sabotaje roedor de la madrugada

Como si todo lo relatado hasta aquí no fuera castigo suficiente para un sistema ya colapsado, la madrugada de este día lunes deparaba una última sorpresa casi cómica si no fuera por sus graves consecuencias. Alrededor de las 04:00 de la mañana, un roedor de cuatro patas logró escurrirse y filtrarse en uno de los delicados tableros de comando automático que regulan la captación de agua cruda directamente desde el río. La simple presencia física del animal entre los contactores de alta tensión generó un nuevo cortocircuito fulminante que paralizó por enésima vez el sector de toma de agua. Los operarios, exhaustos por las reparaciones del fin de semana, intervinieron velozmente y lograron reemplazar los componentes dañados, reanudando este circuito específico recién hacia las 08:00 de la mañana de hoy.

Lamentablemente, la acumulación cronológica de parates operativos (el caño roto, la bomba averiada, el corte general de luz por la explosión y finalmente el cortocircuito animal) provocó una caída sin precedentes en las reservas generales de las cisternas. Esto impactó de lleno, dejando sin una gota de agua a vastas zonas densamente pobladas como el barrio La Liguria y toda la localidad de Puerto Vilelas.

La raíz del problema: años de desidia y desinversión estructural

Más allá de la peculiaridad casi cinematográfica y la indiscutible mala fortuna de estos incidentes de corto plazo, las actuales autoridades han sido muy tajantes al señalar a la verdadera responsable de la extrema fragilidad del servicio público. En declaraciones recientes a la prensa, el vocal de la empresa SAMEEP, Jonathan Roa, fue contundente al describir el paupérrimo estado técnico e instrumental en el que se encontró la compañía. "Nosotros nos encontramos con una empresa donde la bomba más nueva tenía un poco más de 8 años. La verdad que la falta de inversión que hubo en los últimos años es muy, muy grave", aseguró el directivo provincial.

Esta falta absoluta de previsión a lo largo del tiempo ha llevado a que la actual gestión deba lidiar cotidianamente con equipos que han superado con creces su ciclo de vida recomendado. "Estos equipamientos antiguos ya tienen muchas horas de trabajo y van a empezar a presentar fallas mecánicas a medida que pase el tiempo, y cada vez van a ser más frecuentes", advirtió el funcionario. Su diagnóstico deja en evidencia que la red actual se encuentra trabajando permanentemente al límite del colapso, sosteniéndose más por el esfuerzo operario que por la fiabilidad tecnológica.

Como parte de un plan de choque, el actual directorio de la empresa ya ha concretado la compra y la consecuente instalación de cuatro modernas bombas de impulsión. Estas unidades vitales se han distribuido estratégicamente en nodos críticos, ubicándose en la Cisterna Central y la Cisterna Sur de Resistencia, sumando también refuerzos operativos en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña y en Villa Ángela. A esto se añade un dato histórico: después de 40 años de uso ininterrumpido, recién en este periodo se reemplazó la estructura principal de la Cisterna Central.

Hacia una solución definitiva con el Segundo Acueducto

A pesar del agobiante y crítico panorama de las últimas jornadas, las perspectivas a mediano plazo buscan torcer este destino. La clave definitiva para erradicar los recurrentes faltantes de caudal en el área metropolitana y garantizar la llegada del agua al caluroso interior chaqueño, pasa ineludiblemente por la finalización del esperado Segundo Acueducto.

Las autoridades explicaron que, una vez que este sistema esté cien por ciento operativo, se logrará canalizar un caudal monumental de agua hacia el suroeste provincial. Esta maniobra maestra permitirá aliviar de inmediato la carga del Primer Acueducto. Ese volumen de agua que ya no deberá viajar tantos kilómetros hacia el interior, quedará íntegramente disponible para ser redistribuido de manera eficiente y con fuerte presión en todos los barrios del Gran Resistencia.

Un logro clave destacado en medio de esta crisis es que el Ejecutivo provincial consiguió gestionar recientemente las inyecciones de capital nacional requeridas para concluir la megaobra. Lo fundamental de estas gestiones es que las inversiones serán costeadas por el Estado Nacional, evitando así seguir hundiendo económicamente a la provincia, que en el pasado ya había contraído deudas millonarias por esta misma obra sin llegar a completarla. Mientras los proyectos avanzan, las autoridades confirmaron llevar alivio a la población afirmando que, tras los innumerables sobresaltos de esta semana, el suministro de agua se irá normalizando lenta pero sostenidamente a partir de esta tarde y noche de lunes.

 

informe desarrollado desde Fuente/Canal: NOTICIERO 9 OFICIAL - CANAL 9 CHACO  

Lo más visto en los últimos